miércoles, 13 de enero de 2010

Quizá sí, quizá cortó los extremos de su camisa y la dejó hecha un no sé qué. Quizá sí, quizá se lo merecía, porque nunca había hecho la cena en los últimos diez años y siempre había confundido los días impares con los pares y la había llevado a la ópera, cuando sabía que a ella lo que realmente le gustaban eran los shows transgresores y políticamente incorrectos.